En tu casa o en la mía

 In Blog, Política

Al mismo tiempo que este fin de semana acompañaba a mi amigo Ricardo en su boda, he seguido la actualidad española de los últimos días desde la prensa irlandesa, además de la digital española. Siempre me ha parecido un interesante ejercicio, en la medida de la comprensión, chequear que dicen de nosotros fuera, en los medios de comunicación fundamentalmente. Para llorar.

A la ya archiconocida falta de confianza que desprende el gobierno de Rajoy, se añaden estos días la falta de vergüenza del partido en el gobierno y su máximo responsable, la puntilla que nos faltaba en cuanto a confianza, credibilidad y sentido ético que debe impregnar la cosa pública, amén del mamoneo, dígase con el debido respeto y en estrictos términos de defensa. Por cierto, no estaba la foto de Rajoy en la portada de ABC. Qué cosas!

Hay quien dice que la credibilidad la tenemos por los suelos, algunos sacerdotes con sus incoherentes, repito, algunos, discursos/homilías;  los políticos con nuestras querellas (no se entienda en términos jurídicos, o sí); algunos jueces y sus decisiones … el resto, sazónese al gusto. Tampoco se salvan de la quema los medios de comunicación como es sabido.

Es cierto que en muchos asuntos pagan justos por pecadores. En la política y su presunta, o no tan presunta, crisis de credibilidad se nota con más fuerza. También hablan algunos de crisis en el mismo sentido de los medios de comunicación, que se añade a la económica de algunas, más de las deseadas, empresas del sector, aunque cuestiono que pueda haber una relación causa efecto.

Dicen los entendidos, que algunos de los motivos de la pérdida de credibilidad, y refiriéndome a todos los campos (político, religioso, periodístico, judicial …), pueden ser la incoherencia en sus diferentes grados, la manipulación manifiesta o encubierta y también en ocasiones el tan complejo y mal entendido corporativismo. En el pecado de lo último, va nuestra penitencia.


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